El sistema de almacenamiento de energía en estos dos nuevos vehículos se basa en acumuladores y ultracapacitadores; éstos últimos son capaces de almacenas grandes cantidades de energía que pueden ser liberadas en muy poco tiempo, por ejemplo, para arrancar un vehículo al conducir lejos de una parada de autobús. La energía utilizada durante esa actividad se recupera durante el frenado. Mediante la utilización de este sistema se optimiza el consumo de hidrógeno.
La inversión que se ha realizado en estos autobuses ronda los seis millones de euros. El ministerio holandés de Tráfico y Canales aportará cuatro millones. La inversión restante proviene de la ciudad de Amsterdam y la compañía VDL/APTS, compañía holandesa que producirá estos dos autobuses, y otros dos adicionales que serán destinados al sistema de transporte público de la ciudad de Colonia.