Entre las propuestas alternativas planteadas por las asociaciones a la Diputación de Guipúzcoa, estaba la de fomentar el uso de las autopistas de peaje AP-1 y AP-8, aplicando una bonificación del 75% a los camiones por la utilización de dichas vías
Como ya informó la Diputación de Guipúzcoa en la página web creada al efecto, el funcionamiento del nuevo sistema permitirá la utilización del dispositivo Vía T que permite el pago del resto de autopistas en España. Para el resto de transportistas que no lleven a bordo del vehículo el Vía T, los pórticos registrarán la matrícula del vehículo a su paso por cada uno de ellos, obligando al transportista a inscribirse en el nuevo sistema en un plazo máximo de 24 horas, ya que en caso contrario tendrá un recargo del 20%. Si transcurridos dos meses no se ha procedido al pago, la Diputación incoará un procedimiento sancionador, con multa entre 150 y 1.999 euros, e intentará el cobro de la misma por la vía de apremio.
Fenadismer y las restantes asociaciones nacionales de transportistas que componen el Comité Nacional de Transporte por Carretera analizarán este martes 28 en la sede del Ministerio de Fomento las medidas a adoptar en contra del establecimiento del nuevo peaje, así como el rechazo por parte de la Diputación de Guipúzcoa a otras medidas alternativas planteadas por el sector para contribuir al objetivo perseguido con el establecimiento del nuevo peaje sobre la N-I, que según se señalaba en la norma foral que lo aprobó el pasado mes de Diciembre se perseguía “descongestionar” el actual tránsito de camiones que soporta dicha vía, la cual discurre por una zona con gran número de localidades. Así entre las propuestas alternativas planteadas por las asociaciones a la Diputación de Guipúzcoa, estaba la de fomentar el uso de las autopistas de peaje AP-1 y AP-8, ambas gestionadas por la empresa pública Bidegui, dependiente de la propia Diputación, aplicando una bonificación del 75% a los camiones por la utilización de dichas vías, como ya se aplica en otras Comunidades Autónomas, como es el caso de Navarra en la AP-15 o próximamente La Rioja y Castilla y León en la AP-68 y AP-1 respectivamente.
Fin recaudatorio
Tal rechazo evidencia que la principal finalidad del establecimiento del nuevo peaje en la N-1 es meramente recaudatoria. De hecho,
la Diputación Foral ha calculado que la empresa pública Bidegui, que además de las autopistas AP-1 y AP-8 gestionará el nuevo peaje en la N-1, incrementará su recaudación en 2018 como consecuencia del nuevo peajes en un 21,7%, en concreto espera recaudar 27,7 millones adicionales a lo recaudado en 2017. Asimismo no debe olvidarse la recaudación en concepto de impuesto de hidrocarburos que anualmente obtiene la Diputación de Guipúzcoa, gracias a su posición geográfica privilegiada, y que según sus estimaciones alcanzará los 420 millones de euros en 2018, de los que una parte muy importante proceden del sector del transporte por carretera.
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