Los expertos también han propuesto la idea de convertir los entornos escolares en áreas de alta sensibilidad dentro de las Zonas de Bajas Emisiones. Esto permitiría una integración más rápida de la movilidad sostenible y segura en los centros educativos, así como la posibilidad de financiar las medidas adoptadas para su desarrollo.
Se plantea hacer obligatorio el uso de una etiqueta de ángulos muertos
En este sentido, sugieren considerar la inclusión de los centros educativos de gran tamaño dentro de los "grandes centros de actividad" del proyecto de Ley de Movilidad Sostenible, que todavía está en proceso de definición. De esta manera, la movilidad y los planes de movilidad serían parte integral de la estrategia de los centros educativos. Por ejemplo, en la ciudad de Madrid, la movilidad educativa representa el 16% del total de la movilidad, según datos de la Universidad Camilo José Cela.

Por otro lado, los expertos enfatizan que, aunque existe una normativa sobre vehículos limpios que se aplica a los vehículos destinados al transporte de pasajeros de categoría M3, no se está cumpliendo. Además, los vehículos utilizados para el transporte escolar, categorías M1 y M2, quedan excluidos de esta regulación.Entre las soluciones propuestas, también se plantea hacer obligatorio el uso de una etiqueta de ángulos muertos para autobuses de más de 3,5 toneladas, como ocurre en Francia. Para los autobuses y autocares de menor masa máxima autorizada, se sugiere que el uso de esta etiqueta sea voluntario. Esto es especialmente importante en entornos escolares, donde hay una mayor probabilidad de accidentes que involucran a los vulnerables.
Identificar interlocutores
"La falta de comunicación fluida entre los actores involucrados crea un vacío que dificulta la implementación de soluciones efectivas. En este contexto, la movilidad educativa se ve obstaculizada, afectando a grupos especialmente dependientes y vulnerables, como los alumnos menores de edad, personas con discapacidades y aquellos en riesgo de exclusión social o pobreza. Por lo tanto, es necesario establecer un punto de encuentro e identificar canales de comunicación que permitan compartir información, herramientas, soluciones y casos de éxito, facilitando su implementación y replicación a nivel local. También es importante identificar a los interlocutores en los diferentes grupos de interés, para facilitar el intercambio de experiencias, mejores prácticas y documentos útiles que nos permitan avanzar de manera más rápida y eficiente", concluyó López.